Una dura y enternecedora historia, que nos hace darnos cuenta de lo difícil que es vivir con una rara enfermedad. También hace que nos preguntemos: “¿por qué lleva un arma encima?”
Menos mal que no está grabada la parte en la que va al baño…
Postdata: por si acaso alguien está muy espeso hoy, ESTO ES UNA BROMA. Sí, no os sorprendáis pensando en quién se lo ha podido creer, porque ya me ha pasado.







