5 abril 2017 Acción, Análisis, Multijugador, Online, PC, PS4, sandbox, Xbox One

Ghost Recon: Wildlands

¿Recordáis, años atrás, los primeros Ghost Recon? Sí, nos referimos a aquellos videojuegos en primera persona, en los que ni siquiera se veía el arma que llevábamos, y en los que debíamos acabar con decenas de enemigos de una manera más o menos táctica. Está claro que aquellos proyectos fueron una pequeña revolución al ofrecer propuestas jugables pocas veces vistas hasta la fecha. Durante años, la marca ha ido evolucionando de diferentes maneras. Pero, recientemente, Ubisoft nos ha sorprendido con Ghost Recon: Wildlands, el que podríamos considerar como una completa vuelta de tuerca al concepto original, con infinidad de novedades que no nos esperábamos.

Wildlands cambia por completo la mecánica de juego que se ha estado llevando hasta ahora en la franquicia Ghost Recon. Sigue siendo un juego de acción, pero muy diferente a lo que habíamos podido mirar. Descartad todo lo que hayáis visto en la franquicia, y tened en cuenta conceptos como los narcos, la violencia, la acción en un mundo abierto lleno de vida y, por supuesto, un equipo de cuatro agentes de fuerzas especiales dispuestos a hacer lo que sea con el fin de lograr sus objetivos. Básicamente, eso es Ghost Recon: Wildlands.

Metámonos en la materia. En el juego encarnaremos el control de cuatro Ghost Recon, un equipo que ha sido enviado a una isla ficticia de Bolivia en la que el cártel de Santa Blanca ha desestabilizado la zona. Lo malo es que esta es una organización criminal que se dedica a cometer todo tipo de delitos, incluso atemorizando a los ciudadanos del lugar. Los ghosts se tendrán que poner en marcha con el fin de acabar con la mala situación, destruyendo la conexión que existe entre el propio cártel y el gobierno local. La acción está servida.

Tal y como ya se ha podido ver en los materiales de los que hemos hablado, Ghost Recon: Wildlands transcurre en un mundo abierto, estilo sandbox, que podemos recorrer libremente mientras cumplimos las misiones encomendadas. El argumento principal ya lo conocéis, es decir, eliminar el cártel de Santa Blanca. Eso sí, nosotros seremos los encargados de elegir los medios: ¿vamos armando revuelo, destruyendo todo lo que encontremos a nuestro paso, o nos centramos en el sigilo? Los jugadores serán los que decidan.

La pregunta que nos hacemos es si esta vuelta de tuerca le viene bien a la franquicia Ghost Recon. Vamos a descubrirlo, analizando todos los detalles que hemos encontrado.

Apartado técnico

Ghost Recon: Wildlands

Teniendo en cuenta que Wildlands es un videojuego de acción en tercera persona, y que toma en cuenta los sandbox como estilo de juego, está claro que el apartado técnico es bastante importante. Y a la vez difícil de situar. Ubisoft ha tenido que esforzarse no solo en mostrar un buen aspecto en todos los detalles, sino también en optimizar todos los contenidos, consiguiendo que funcionen correctamente y sin ralentizaciones. Algo bastante complicado ¿verdad?

Pues bien, lejos de lo que se podría imaginar, durante nuestras partidas al juego todo el apartado técnico ha funcionado perfectamente, en términos de estabilidad gráfica. Incluso lo hemos puesto a prueba en más de una ocasión con resultados perfectos y sin ningún pero. En términos de optimización podemos decir que el trabajo de Ubisoft ha sido de 10.

Ahora, miremos uno de los aspectos que más nos importan a nivel técnico: la calidad de lo mostrado. El escenario en el que se centra Ghost Recon: Wildlands es muy rico en todo tipo de vegetación y detalles, como edificios o estructuras. Es decir, si queremos que el resultado gráfico sea bonito, no pueden faltar los detalles. Nuevamente, la experiencia al respecto recorriendo los territorios de Santa Blanca ha sido muy satisfactoria. Cuando vayamos por los diferentes escenarios, ya sea a pie o a bordo de cualquier vehículo, el nivel de detalle nos parecerá impresionante. No os preocupéis: es el resultado de todo el trabajo que ha realizado Ubisoft.

Los escenarios han sido realizados con gran acierto. La representación del territorio de Bolivia está muy conseguida. A eso hay que añadir que los propios escenarios se comportan correctamente. Un ejemplo: si vamos por la hierba, el propio peso del personaje hará que se mueva en la dirección o forma correspondiente. No sucede lo mismo con los modelos de los propios personajes, los cuales, aparte de las cinemáticas, no han sido realizados con toda la potencia que está disponible. Es decir, parecen sacados de la generación anterior, dando un poco de desconfianza a un apartado técnico que funcionaba más que correctamente. Un pequeño pero que sabremos perdonar, teniendo en cuenta la calidad del conjunto.

El apartado técnico de Ghost Recon: Wildlands sabe aprovechar casi toda la potencia de la actual generación de consolas, prestando especial atención al hecho de la propia optimización, la cual está conseguida con bastante acierto. Y sin problemas. El único defecto que hemos podido comprobar está en el modelado de los personajes, tanto principales como secundarios. Un aspecto que debería haber sido perfeccionado. Más que nada por la ausencia de algunos detalles que ya vienen siendo casi obligatorios.

Sonido

Ghost Recon: Wildlands

En primer lugar, respecto del apartado sonoro, tenemos que decir que en Wildlands el mismo no tiene una importancia realmente grande. De hecho, hemos jugado en más de una ocasión con el volumen al mínimo, sin apenas prestar atención a lo que sonara. Eso sí, en algunas partes será necesario escuchar todo lo que está sonando. Más que nada porque nos la jugaremos.

El sonido del juego podría ser definido en varios apartados: música, efectos sonoros y voces de los personajes. La música es sobresaliente, con algunas canciones que nos logran meter de lleno en la ambientación en la que estamos viviendo. Incluso con música típica de la zona. Bolivia se destaca por la calidad y movimientos de sus pistas sonoras. Y esto ha sido trasladado con acierto.

En cuanto a los efectos sonoros, tenemos que quedarnos con un notable raspado. Si tuviéramos que fijarnos en el hecho de que este tipo de efectos sean más, o menos llamativos, habrá momentos en los que dudaremos de ello, y momentos en los que quedaremos plenamente convencidos. Las principales deficiencias las notamos en aspectos como el sonido de los coches o las armas. Eso sí, cuando escuchemos un helicóptero notaremos cómo algunos efectos han sido trasladados de manera especialmente correcta.

Finalmente, mencionar la calidad de las voces, las cuales nos han parecido muy estupendas. Las mismas resultan extremadamente realistas, representando toda la crudeza del tipo de situaciones que se viven en el juego. Mencionar que las voces están en completo español (localizadas según el personaje que hable), además de contar con algunas palabras malsonantes cuya escucha no está indicada para menores de edad. Cuidado con el código PEGI.

En su conjunto, el apartado sonoro cumple las expectativas de una manera más o menos notable. Tiene algunas deficiencias, como las ya comentadas. En todo caso, la mayoría de las veces obviaréis el sonido. La razón es que no resulta de utilidad. Eso sí, teniendo en cuenta que jugaréis en equipo, con otros personajes controlados por la máquina, es evidente que necesitaréis escuchar lo que sucede en alguna que otra ocasión. Sobre todo si jugáis online.

Jugabilidad

Ghost Recon: Wildlands

Teniendo en cuenta que hablamos de un sandbox, este Wildlands alcanza cotas de jugabilidad bastante interesantes. En términos de mundo abierto, no difiere mucho de las alternativas que hay en el mercado, aunque sí es cierto que tiene sus propias particularidades.

Antes de nada, comprobemos los modos de juego que hay. En cuanto a entornos offline, es decir, fuera del multijugador (el cual analizaremos más adelante), tenemos que destacar una única opción, la trama principal. En sí misma el multijugador en línea ya está integrado en la misma, por lo que deberemos tener cuidado de no confundirnos. En cuanto le demos a aceptar, accederemos al territorio de Santa Blanca. Mencionar que, la primera vez que juguemos, se nos dará la opción de personalizar el personaje con el que pasaremos a la acción. Los niveles de personalización no son extremos, limitándose al aspecto físico y poco más. Aunque este tipo de características siempre resultan interesantes.

El mapa del territorio, como ya supondréis, es extremadamente grande. Incluso nos atreveríamos a decir que es uno de los más grandes jamás vistos en esta generación. El objetivo es terminar con El Sueño, el que se podría decir es el malo más malo de Ghost Recon: Wildlands. Eso sí, para poder acercanos a él tendremos que ir eliminando a su organización, lo que significa que tendremos que acabar, también, con los narcos que trabajan para él. El modo Campaña, sin duda, es bastante largo.

Hay varios tipos de misiones en Wildlands. Aparte de las principales, centradas en la historia, también tendremos las secundarias, destinadas por lo general a proporcionarnos más recursos. Estos también se pueden usar para aumentar las habilidades del personaje, aunque tendremos que ir obteniendo las mejoras en base a misiones o ayudando a los rebeldes, quienes también nos echarán una mano en algunos objetivos. En todo caso, para llegar al narco de cada zona siempre se realizan los mismos pasos: obtener información, cumplir los objetivos correspondientes y, finalmente, matar al malo que domina ese territorio. Un concepto un poco repetitivo, pero que en la mayoría de los casos está implementado gracias al carisma de los propios enemigos.

Ghost Recon: Wildlands

Respecto a las formas de transporte, están a nuestra disposición los ya típicos vehículos (coches, motos lanchas y helicópteros, entre otros) y los puntos rebeldes, los cuales son una buena opción como desplazamiento rápido. Por el camino, teniendo en cuenta que Wildlands es un sandbox, también es posible entretenernos, ya sea cumpliendo misiones secundarias o desbloqueando nueva información. Además, los puntos con recursos resultan bastante interesantes debido a que no consumen apenas tiempo y a la vez proporcionan más opciones para el equipo ghost.

El control de los vehículos, dicho sea de paso, resulta un poco irregular debido a las diferencias que se pueden palpar entre los diferentes tipos. Nos hubiera gustado un poco más de simulación en el mismo. Los coches, por ejemplo, suelen acelerar de una manera bastante rápida. A eso le añadimos que más de una vez tendremos problemas con los helicópteros, los cuales no se controlan convenientemente. En este aspecto, un tirón de orejas para Ubisoft.

Aunque en su jugabilidad Ghost Recon: Wildlands parezca un juego repetitivo, lo cierto es que es profundo en algunos aspectos. Por ejemplo, se puede personalizar el personaje con habilidades, el territorio está lleno de puntos de interés y con recursos, y tendremos ayuda en todas las misiones. Está claro que no os aburriréis en ningún momento. Siempre habrá cosas por hacer. Y, de hecho, cuando hayáis finalizado el juego al 100%, habrá motivos para seguir explorando el hasta entonces territorio de Santa Blanca. Incluso hay un paracaídas para tirarnos desde lo más alto.

Ghost Recon: Wildlands

Enfrentando las misiones

Teniendo en cuenta que Wildlands es un juego extremadamente grande, nos gustaría hacer un pequeño inciso en un aspecto clave: las misiones. Y es que tenemos varias posibilidades a la hora de enfrentarlas: podemos ejecutarlas de manera sigilosa, utilizando los gadgets disponibles, o armando ruido. Ya sabéis a qué nos referimos con lo segundo.

Si elegimos la primera opción, es decir, la del sigilo, tendremos a nuestra disposición armas con silenciador o un drone con el que abrir paso a través de los enemigos. Eso sí, tendremos que comunicarnos con el equipo y pensar un poco. Sobre todo en los niveles de dificultad más altos. Sin embargo, podemos decir que se trata de la opción más entretenida. Por ejemplo, en nuestro caso limpiamos la zona antes de llegar a cualquier objetivo.

La segunda opción es sencilla de ejecutar: os armáis hasta los dientes y empezáis a disparar a todo lo que se mueva. También dispondréis de armamento pesado, por lo que la guerra puede llegar hasta un nivel extremadamente alto.

¿Nos dejamos algo en cuanto a la jugabilidad? Lo más posible es que sí. Ubisoft ha desarrollado un videojuego bastante grande cuya profundidad se extiende más allá de lo que podríamos pensar, a pesar de que en un principio sea un título bastante repetitivo. Lo es en ciertos planteamientos, aunque a nosotros no nos ha desfraudado y nos ha entretenido más de lo que pensábamos.

Ghost Recon: Wildlands es un videojuego entretenido, extenso, muy largo, y que tiene algunos fallos (cuidado a la hora de conducir, por ejemplo). En todo caso, la jugabilidad nos ha resultado notable, con pocos errores y entretenida, en general. Un juego a recordar.

Multijugador

Ghost Recon: Wildlands

Cuando hablamos de juegos de acción y nos dirigimos a los modos Multijugador, siempre encontramos lo mismo: partidas llenas de balas, tiroteos y varios amigos viendo explosiones por todos lados. Ya sabéis lo que se puede esperar en el online de este Ghost Recon: Wildlands ¿verdad? Sí, habéis acertado.

El Multijugador de Wildlands se centra casi en exclusiva en un modo de juego, bastante entretenido por cierto. Básicamente, tendremos la oportunidad de tomar el papel de los ghosts restantes en las diferentes misiones del modo Historia. Pero, claro, jugando con otros usuarios que no serán máquinas. Lamentablemente no hemos tenido oportunidad este apartado en toda la profundidad que se merece, pero gracias a las pocas partidas que hemos puesto en marcha hemos podido comprobar que se trata de un aspecto bien elaborado y divertido. Lo de coordinarse con otro usuarios a lo que, en ocasiones, no se conoce nada, ni tiene precio. Bien creado y puesto en marcha.

Por otra parte, vamos a mencionar también la existencia de algunos DLC que añaden contenidos adicionales al videojuego. Podemos encontrar todo tipo de cosas: desde trajes hasta armas completamente nuevas. Recomendamos, en todo caso, adquirir el Season Pass con el fin de acceder a todo lo que se vaya publicando. Que ya es bastante, por cierto.

Aunque no hemos podido probar el modo Multijugador de la forma en que nos habría gustado, tenemos que decir que los resultados que hemos obtenido son más que notables. Jugar en un mismo equipo, con habilidades propias, a completar las misiones pendientes es una experiencia bastante gratificante. Aunque también es cierto que siempre podemos recorrer el territorio de Santa Blanca por pura diversión.

Conclusión

Ghost Recon: Wildlands

Ante todo, hay que tener en cuenta que Ghost Recon: Wildlands nos parece uno de los videojuegos más largos y grandes de Ubisoft. No solo por las posibilidades, las cuales son bastantes, sino por el territorio. Y es que recorrer cada rincón de las zonas que controlan los narcos de Santa Blanca es algo que nos llevará muchas horas. No importa si utilizamos un coche, un tractor o un helicóptero: tardaremos mucho tiempo y ni siquiera en meses podréis conseguirlo todo. Está claro que en Ubisoft han apostado por la cantidad.

Los gráficos de Wildlands son buenos, aunque mejorables. Lo mismo sucede con los demás apartados, los cuales flojean en algún punto. En todo caso, la diversión no se pierde en ningún momento, por lo que se puede decir que el resultado conseguido es notable. ¿Le ha venido bien a la franquicia Ghost Recon el cambio hacia los sandbox? Ciertamente sí. Hay algunas cosas que se deberían haber ajustado, aunque por lo general estamos contentos con lo conseguido.

Ghost Recon: Wildlands es un sandbox muy grande, con todo tipo de objetivos y que nos pone a los mandos de un escuadrón con infinidad de habilidades para conseguir la misión que les han encargado. Sí, tiene fallos, aunque sus puntos buenos consiguen de sobra suplir las carencias. Si queréis un juego de acción diferente con muchas horas útiles por delante, os recomendamos echarle un vistazo.

Ghost Recon: Wildlands

Ghost Recon: Wildlands ya está a la venta, para Playstation 4 (46,90 euros), Xbox One (46,90 euros) y PC (94,91 euros).

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