
Pocas veces los títulos de conducción desarrollados en Rusia logran llamar la atención entre el público más allá de su región. Sin embargo, los que lo hacen bien se lo merecen por el esfuerzo realizado o por su originalidad. Off-Road Drive, obra de la editora independiente 1C Company, está a medio camino entre esos dos campos. Además, viene a darle algo de vida a un tipo de juego que puede sufrir de algo de repetitividad hoy en día como son los de competiciones todoterreno.
Antes de empezar a juzgar esto y lo otro sobre este juego hay que tener en cuenta que participa en la liga de títulos económicos. Es decir, no pretende codearse con los Dirt o WRC y compañía, sino que representa una alternativa más accesible. Asimismo, se diferencia de ellos porque aporta desafíos menos tocados por esas franquicias. Se dedica a las pruebas más propias de todoterrenos puros y duros para que muestren sus habilidades de cabras montesas.
Dicho esto, Off-Road Drive es capaz de destacar en esa clase de videojuegos gracias a varios aspectos que se analizarán a continuación. Si bien no termina de ser perfecto, la labor de los desarrolladores permitirá que se haga un hueco y que los aficionados al género lo conserven en sus recuerdos.

Apartado técnico
Off-Road Drive disfruta del motor gráfico Unreal Engine 3, y se nota. La sensación visual es más bien de un juego de categoría superior, con una iluminación muy bien trabajada, unos vehículos fantásticamente representados y unos efectos especiales muy convincentes. El agua, el barro, la arena y la vegetación dan mucho realismo a los entornos, los cuales se han diferenciado bien para reconocerlos como paisajes típicos de África, Tailandia o Malasia. También son positivos la recreación de los faros en la oscuridad y la lluvia, así como los menús sencillos de usar.
Como los requisitos mínimos para jugar no son muy exigentes (tarjeta gráfica de 256 MB, procesador de 2,4 GHz y RAM de 1 GB), es fácil sacarle buen partido al potencial gráfico de Off-Road Drive. Solamente pierde algo de efectividad cuando la velocidad del coche es bastante alta, pues puede haber cierto popping. Como carencias habría que remarcar la ausencia de daños visuales en los vehículos y las texturas de algunas rocas, un poco pobres de calidad.

Jugabilidad
Este apartado podría haber salido airoso igual que el gráfico, pero decisiones de 1C Company que hicieron algo complejo el juego lo han impedido. El motor Unreal Engine 3 también influye positivamente, pues se encarga asimismo de la física de los vehículos y ésta no anda mal parada. El comportamiento reproduce bien los rasgos característicos de los todoterreno y cómo éstos reaccionan ante los distintos tipos de terreno. La grava y la arena poco abundante les sienta bien, pero mételos en fango y tardarán horas en salir.
El problema es que, en un intento de convertir a Off-Road Drive en un producto más serio, los desarrolladores han hecho bastante complicada la experiencia de juego. Precisamente el excesivo realismo a la hora de manejar un todoterreno perjudicará a los usuarios menos experimentados. La partida comienza con un tutorial que explica correctamente todos lo que hay que tener en cuenta al dejar de pisar el asfalto, pero resulta insuficiente a medio y largo plazo. Hay que estar pendiente todo el rato de poner y quitar la reductora (que acorta las relaciones de marchas), los diferenciales (unas piezas que se encargan de repartir la fuerza del motor a las ruedas para que no patinen) y la tracción total (puede ser parcial o total), de inflar o desinflar los neumáticos (para ganar adherencia) y hasta de si hay que echar mano del cabestrante, un aparato que engancha un cable a los árboles para salvar al coche en las peores situaciones.

En muchas ocasiones uno anda perdido y acaba por apretar todas las teclas a ver si al susodicho todoterreno le da por subir de una vez una cuesta o sacar las ruedas de un río. No obstante, a las cuatro o cinco carreras se gana suficiente habilidad como para no estar atascado cada diez segundos. Además, el juego permite modificar la suspensión y el mecanismo de ajuste de presión de los neumáticos para adaptarse a cada circuito. Esas son todas las modificaciones que se pueden hacer a un vehículo.
Por si el ajetreo de vigilar tantos componentes del coche no fuera suficiente, las reglas de las competiciones tampoco ayudan a dar un respiro. Las modalidades de eventos son contrarreloj, pruebas especiales de superar terrenos difíciles y trofeo. En todas ellas existen penalizaciones en forma de segundos añadidos al tiempo final, y tened por seguro que caerán unas cuantas. Al mínimo postecillo que se caiga al suelo o al sacar una rueda fuera de la trazada ya nos “regalan” diez segundos de propina, bajando dos o tres puestos en la clasificación.

Aunque en la pantalla dice que hay diez corredores, no se ve más que el vehículo propio, por lo que no hay referencias sobre distancias. Para más inri no hay mapa, aunque sea para comprobar cuándo llega una curva. Todas estas desventajas se podrían solucionar con una personalización de la dificultad, pero por desgracia a 1C Compay se le olvidó que hay un público tanto para el nivel Fácil como el Experto.
Sin embargo, no son todo malas noticias. Al principio habrá que repetir algún torneo varias veces para ganar puntos, pero en cuanto se desbloquea otro coche u otro torneo, el progreso empieza a acelerarse. Siempre suele haber un país favorito para cada usuario y es idóneo para acumular victorias. Hay bastantes modelos y pruebas para desbloquear, por lo que el juego no se termina en un día. Lo único que las modalidades de juego se reducen a dos: el Campeonato para jugar en solitario y el Multijugador para hacerlo en línea.

Sonido
La presencia del apartado sonoro en Off-Road Drive es correcta. La banda sonora tiene canciones variadas, no demasiado molestas, que cumplen bien su papel de fondo. Los efectos de sonido son más o menos de la misma naturaleza. No hay que esperar reproducciones fieles de los sonidos de los coches, pero sí se identifican adecuadamente con los de los todoterreno, mientras que los ruidos de salpicones o choques tampoco son un desastre. Finalmente, el doblaje al español merece una buena nota.
Conclusión
Pese a no disponer de los mismos recursos que las grandes compañías y teniendo presente que juega en otra liga, 1C Company ha elaborado un producto respetable. Gráficos de gran calidad y un manejo bastante realista de los todoterreno lo avalan, si bien puede que se hayan pasado en la dificultad del juego. Podremos decir al fin que en la estantería también hay sitio para productos rusos.
Puntuación: 7,5
Off-Road Drive lo distribuye FX Interactive en exclusiva para PC por 9,99 euros.
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