Análisis Oil Rush
Jorge Rubio 7 febrero 2012El control por el petróleo será el objetivo que perseguiremos en Oil Rush, un juego creado por Unigine Copr, el cual hemos podido analizar en Ludoqia.

El calentamiento global ha terminado por destruir la civilización tal y como la conocemos. La tierra se ha visto anegada y sumergida por las aguas, que han engullido todos los rincones del planeta. A pesar de ello, la humanidad se las ha apañado para sobrevivir y continuar con su existencia, aunque poco o nada ha aprendido de esta dura lección. El petróleo es más que nunca la clave de la supervivencia y su control es la fuente de conflictos en esta nueva era.
Este es el futuro que nos presenta Oil Rush, un juego de estrategia creado por el estudio ruso Unigine Corp. El mundo anegado recuerda mucho aquella película Waterworld, aunque las similitudes prácticamente terminan ahí. Oil Rush es una vuelta de tuerca al concepto de “tower defense” en el que los jugadores tomamos un papel mucho más activo en el juego, al combinar de manera efectiva el ataque y la defensa. Todo ello además aderezado por un agradable y resultón apartado gráfico. Tras el salto encontrareis el análisis de Oil Rush.

Apartado técnico
Oil Rush utiliza un motor gráfico propio creado por el mismo estudio que ha realizado el juego. Este motor llamado Unigine crea un entorno bastante acertado destacando las masas de agua. Como digo, el efecto de las aguas y su movimiento está bastante bien conseguido y lo mismo ocurre con otros elementos del entorno como bloques de hielo o las rocas que sobresalen. Quizá el nivel de detalle de las unidades de combate se ha pasado un poco más por alto, pero en general el resultado es muy bueno.
En cuanto al rendimiento, es bastante estable y salvo alguna ralentización en algún momento puntual, funciona fluido y a la perfección. Por otro lado, las cinemáticas de presentación del juego y de los interludios también están bastante logradas, combinando de manera muy efectiva un estilo realista y al mismo tiempo con ligeros toques “cartoon”.

Jugabilidad
Como anticipaba antes, Oil Rush es un juego de estrategia muy inspirado en el concepto del “tower defense” al que aplica alguna novedad. Los jugadores controlamos una serie de bases las cuales producen unidades a un ritmo constante hasta llegar a un tope máximo de población. Estas estructuras pueden protegerse construyendo torretas que nos servirán para rechazar los ataques que los enemigos lancen sobre las mismas. Además, será necesario controlar un tipo de plataformas especiales, las petrolíferas. Estas proporcionarán la energía necesaria para construir defensas y utilizar determinadas habilidades, por lo que su control y protección será importantísimo.
Hasta aquí sería todo más o menos como siempre, pero en Oil Rush tenemos control sobre las unidades que producimos. Dicho control es bastante limitado, ya que únicamente desde las plataformas podremos dar órdenes a nuestras tropas y dichas órdenes se limitarán al desplazamiento de las mismas hacia otras, aliadas o enemigas. Estos movimientos tendremos que utilizarlos con picardía y con conocimiento, ya que los enemigos podrán reaccionar a nuestros movimientos y aprovechar que abandonamos nuestras posiciones para tomarlas ellos. Saber el momento oportuno en el que atacar o replegarse a defender será la clave del éxito.

Teniendo estos conceptos claros, hay que decir que el juego tiene más miga de lo que pueda parecer en un primer momento. Aunque las mecánicas son muy sencillas, hay muchos factores a tener en cuenta, sobre todo en los niveles más avanzados, donde muchas veces tenemos que actuar con gran celeridad o controlar los tiempos atentamente para poder triunfar. El juego ofrece una duración bastante extensa en su modo campaña y su dificultad hará que no sea un paseo acabarlo. De todas formas, por si el nivel normal se os hace demasiado complejo o sencillo, hay un nivel inferior y otro superior de dificultad.
Por otro lado, Oil Rush nos da la opción de realizar partidas multijugador, tanto por equipos como todos contra todos. Un total de cuatro jugadores pueden participar en este modo en el que se cuentan con quince mapas distintos que ayudarán sin duda a mantener el juego con vida una vez terminada la campaña. Además, esta experiencia multijugador lleva al límite sus premisas y añade un punto de incertidumbre que a muchos jugadores les encantará. Hay que tener en cuenta que es un juego minoritario, por lo que es posible que no siempre encontremos partidas rápidamente.

Sonido
Quizá es uno de los elementos más flojos del juego. La banda sonora es bastante normal y no llega a destacar nunca, aunque tampoco es que se haga pesada. En cuanto a los sonidos como explosiones, disparos y demás, están bien logrados e integrados. Las voces de los protagonistas encajan a la perfección con los personajes, dotándoles de cierta profundidad. aunque están únicamente disponibles en inglés, como el resto del juego.
Conclusión
Oil Rush es un juego bueno dentro de la maraña de títulos de corte independiente y del saturado subgénero de los “tower defense”. Aún así, no puedo evitar tener la sensación de que determinados aspectos podían haber sido más pulidos, como el del control de las unidades. Además, durante la campaña es imposible evitar sentir la sensación de que la máquina juega con ventaja respecto a nosotros, lo que unido a lo anterior hace que hubiese momentos en los que el juego no era justo. A pesar de esto, es entretenido y puede ofrecer muchas horas de diversión si os adaptáis al sistema. El juego está completamente en inglés, aunque el idioma no debería ser una barrera para acercarse a él.
Puntuación: 7
Oil Rush está disponible desde el día 25 de enero de 2012 para PC (15,99 euros)
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