4 julio 2012 Análisis, PSVITA, Shoot'em up

Sony sigue un patrón muy determinado en la explotación de sus licencias. La primera vertiente obliga a cuidar la franquicia, no quemarla y proyectar sus secuelas de forma cuidadosa. Se trata de líneas que inaugurarán sus máquinas o con potencial para continuar con el paso del tiempo. Otra acepción es la de franquicias creadas en una generación y terminadas en la vida útil de la máquina que la vio nacer.

Resistance podría seguir el segundo sendero. Trilogía en PS3 y una entrega para cada portátil, ¿quemada? De momento la licencia es capaz de extenderse si cae en buenas manos y los proyectos cuentan con el tiempo mínimo de desarrollo. Este Burning Skies adolece de esto mismo: Tiempo. Si son tan amables será un placer explicar mi punto de vista.

Apartado técnico

PS Vita es un sistema potente, de hecho, Sony publicitó la máquina con productos que dejaban en evidencia el nivel técnico de la competencia. Resumiendo mucho el concepto, Resistance: Burning Skies se encuentra en tierra de nadie. El juego posee elementos técnicos propios de PSP en el tratamiento de algunas texturas, en el modelado de escenarios, personajes o enemigos. Sin olvidarnos de los efectos, prácticamente inapreciables.

Nos recuerda que es un exclusivo de PS Vita gracias al modelado de las armas, la amplitud de los escenarios y el tamaño de los enemigos. Algo egoístas en su definición y acabado, pero el tamaño es óptimo y el motor es capaz de mostrar un número suficiente de ellos de forma conjunta.

Antes he hablado de tiempo y reitero que la falta del mismo ha obligado a sacar el juego antes de lo que debería. Normalmente el framerate es estable, pero en algunas zonas cae y repercute en la jugabilidad. No es un juego de N64, pero es molesto. Con una mayor dedicación al motor, el rendimiento sería estable en todo el desarrollo.

En el modo campaña conforme avanzamos se aprecia una ligera mejora técnica, efectos más elaborados y mapas mejor definidos. Una pena que no sea extensible al resto. Lejos de exprimir el hardware, pero jugable. Envejecerá mal cuando comparemos con los juegos de dentro de unos años para PS Vita (Merced de los bugs que provocan fallos en la carga de texturas).

Jugabilidad

Un Resistance portátil, el doble stick invita a trasladar con oficio el mapa de control de las versiones para sobremesa. La pantalla táctil sirve para elegir el tipo de granada a utilizar o para asestar un golpe con el arma de mano, además las funciones secundarias de nuestro armamento deberán ejecutarse con el mismo mecanismo. Al lanzar granadas el control se torna inexacto, poco claro, parece que lanzamos al bulto. En algunas ocasiones activaremos el arma de mano al avanzar con el stick derecho, el icono está demasiado próximo a la pantalla y es muy sensible. Lo cual nos obligará a perder un tiempo precioso si necesitamos de fuego de largo alcance. Bien realizado, pero con pequeñas taras a mejorar.

El gameplay es una calco de la segunda parte de Resistance (salvando las distancias). Como buen shooter se avanza, se limpian los mapas y se repite el proceso. Los tiroteos son divertidos y están bien medidos, pero falla en varios puntos. El primero la dificultad, recomiendo subirlo a difícil, sino será muy sencillo avanzar (si habéis jugado a otros Resistance esto es obligatorio, conocéis la mecánica y la forma de usar las armas). Se ha incorporado un sistema de cura automática, un error. El jugador aguanta mucho daño y se recupera rápidamente, no está equilibrado.

Las armas penalizan al enemigo en exceso, a diferencia de otros Resistance en los niveles altos de dificultad, usar una u otra arma puede decantar la contienda a nuestro favor. En Burning Skies el daño de las mismas es excesivo (o la vitalidad de los enemigos corta), uno puede terminar el juego con las armas comunes sin problema alguno. Por si fuera poco, los niveles están plagados de munición. Demasiado sencillo.

Admito que el juego es divertido. Es muy entretenido terminar con las hordas de enemigos, planificar la estrategia y dar rienda suelta a nuestra imaginación a través de las armas. Es gratificante pasar de una a otra y observar el resultado obtenido. Estos artículos siguen teniendo personalidad. Termino con los bugs, las prisas han provocado que falten aspectos por limar, no os romperá la partida, pero son es un coñazo supino encontrarse con ellos.

Una pena que el modo campaña sea tan corto (5-6 horas).

Multijugador

No inventa la rueda, pero se agradece su incorporación. Sencillo en modos de juego (Duelo por equipos, todos contra todos y Supervivencia). Este último modo es un vicio. Los humanos superarán en número a las quimeras, cada baja humana pasará a ser un alta en el equipo de quimeras. Al final sólo quedará un humano. Admite hasta 8 jugadores, algunos modos admiten modalidad corta (4 jugadores).

Como es lógico comenzaremos con un equipo básico que irá ampliándose con el avance de las partidas. Poco a poco obtendréis un nivel mayor y con ello un equipo a la altura.

Este modo suele rendir bien, pero es demasiado funcional. Se ha sacado poco partido a las opciones con las que cuenta.

Sonido

A Sony se le podrán reprochar muchas cosas, pero la localización de sus productos no es una de ellas. Burning Skies está doblado a nuestro idioma. Algunas voces dejan que desear, pero con la que está cayendo y con la cantidad de juegos que llegan en inglés no es para quejarse.

Los efectos de sonido cumplen y las melodías de la BSO son raquíticas en calidad y número. Falta epicidad, algo que de forma y sustente los tiroteos. La falta de tiempo vuelve en este apartado. En algunos momentos la melodía se cortará de forma brusca y nos quedaremos únicamente con los efectos, algo que destruye parte de la ambientación.

Conclusión

Resistance: Burning Skies no es el mejor juego de PS Vita, ni siquiera el mejor producto de acción (ese honor recae en Unit 13), pero es divertido. Los errores son numerosos en la faceta técnica y en la parcela jugable. Los primeros se olvidan y los segundos afectan a la dificultad, pero no a la diversión. El desarrollo es muy entretenido y el control se ha trasladado con eficiencia a la portátil.

El juego dista de ser perfecto o notable, cuenta con potencial e ideas para realizar una secuela a la altura de las circunstancias, esperemos que en esta ocasión con el tiempo necesario por delante. Un buen producto, pero lejos de la idoneidad. Los amantes de los shooters disfrutarán de su ración de Resistance, el resto puede optar por Unit 13 o la acción a rachas de Uncharted: El Abismo de Oro.

Puntuación: 6-

Resistance: Burning Skies ya a la venta para PS Vita (39.99€).

También te puede interesar

Comentarios

Enlaces y trackbacks

  1. Bitacoras.com 4 julio 2012

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *