
Samsung continúa expandiendo su línea de players de la gama Galaxy. Reproductores de contenido (a estas alturas la nomenclatura de MP4, MP5 es absurda) de alta calidad. Imaginad un dispositivo dotado con todas las comodidades de un Smartphone, pero sin teléfono.
A priori parece un útil fuera de mercado por la competencia con los teléfonos de última generación, pero nada más lejos de la realidad, el Samsung Galaxy Wi-Fi 4.2 todavía tiene un lugar entre todos aquellos que quieran separar funciones y poseer un MP3 evolucionado.
Presentación y diseño
Respecto a los modelos del año anterior, la gama Galaxy Player de Samsung ha mejorado en calidad. Los coreanos han optado por retirar el metal en el dispositivo para añadir plástico de alta resistencia. El reproductor es ligero y resistente, no traslada fragilidad.

Acabado metálico para los bordes en línea redondeada, resto en blanco. Elegante. Una extensión de Galaxy II en la forma (no en el contenido). Sistema de 3 botones típico de la marca (Home-parte central, botonera-derecha medio y apagar-derecha superior). Dock de carga y jack de auriculares parte inferior centro e izquierda respectivamente. Terminamos con los altavoces estéreo en los extremos. Un producto cuidado y con una línea fina.

Pantalla
Separad mentalmente el reproductor de los teléfonos de gama alta de Samsung, en esta ocasión disponemos de una pantalla IPS, no demasiado común en la firma coreana. En bruto tenemos 4.2 pulgadas y una resolución de 800×480 píxeles. El tamaño de la pantalla es óptimo y la resolución adecuada. Fallaría en la nitidez, pero lo compensa con el brillo (logrado) y la calidad de los colores.

Una pantalla que puede deslucir en la reproducción de vídeo (se observan tramas y ruido), pero a la que no podemos pedirle imposibles. El rendimiento es más que aceptable. Añado que en exteriores con exceso de luz mantiene el tipo.
Aunque una pantalla de 4.2 pulgadas no sea el último grito en tamaño, se puede leer de forma cómoda libros en epub e incluso algún que otro manga (por formato ni se os ocurra leer algo de americano). Os dejo con un par de pruebas a lo largo del análisis.
Sonido
Otra mejora respecto a la gama del año pasado, altavoz estéreo en el exterior. El sonido que nace de ellos es sorprendente. Me esperaba una salida más metálica y de calidad inferior, pero admito que es disfrutable con una potencia medio-alta. Por supuesto al subirla a tope salen a relucir las vergüenzas (los graves no acompañan, el sonido es metálico y pierde entereza). Con cascos ningún problema, potencia acorde a lo que se espera.

El player vuelve a hacer uso del sistema SoundAlive. Una herramienta que os permitirá optar por valores predefinidos para ajustar la configuración de graves/agudos o bien complicaros la existencia para configurar los parámetros a mano (y oído).
Hardware/Rendimiento
Poca innovación en este concreto: 512MB de RAM, procesador mononúcleo de 1GHz y GPU PowerVR SGX540. Valorando en frío no es ninguna maravilla y está lejos de los estandartes del momento.

Utilizando el player para reproducir música, ver vídeo o leer en su pequeña pantalla (y combinar acciones) sobra. Al navegar es cierto que en páginas recargadas el rendimiento se resiente. Al ejecutar aplicaciones 3D como videojuegos, el reproductor mueve con soltura títulos de última hornada, aunque se aprecian ralentizaciones en zonas recargadas o en productos de alto calado. De momento es capaz de ejecutar juegos como FIFA12 o Need For Speed: Hot Pursuit, pero se quedará desfasado en un par de temporadas (sino antes).
Para valorar este apartado me he servido de Vellamo, un benchmark bastante completo para Android. El resultado como cabía de esperar es inferior al de una gran cantidad de modelos de Smartphone, pero supera el mínimo exigible.

El Samsung Galaxy S Wi-Fi 4.2 puede utilizarse como navegador independiente de la red Wi-Fi. Si disponéis de un programa de cartografía como TomTom podréis activar el GPS y utilizarlo donde queráis (igualmente con otros programas que hagan uso del GPS).
La batería nos dará una pequeña alegría, 45 horas de audio y sobre 7 en modo vídeo. De polímeros de litio, una tecnología que ha funcionado bien a Samsung. El útil cuenta con Android 2.3.6 Gingerbread y la personalización TouchWiz, bastante asequible para dominar su uso.

Cámara
Gustamos de llevar una cámara a cada lugar, el presente es social y la próxima subida a la red puede acechar en cualquier esquina. La cámara principal trasera carece flash y es de enfoque fijo, además nos quedamos en 2MP. Con luz pueden sacarse fotos medianamente aceptables. Añado un par de ellas.
Faltaría definición y una mayor ganancia de color.


Conclusión
A día de hoy producir un reproductor de alta gama puede parecer un suicidio comercial con la implantación de los Smartphones. En realidad se trata de un ejercicio de separación de prioridades. Si os basta con vuestro Smartphone para reproducir contenido, este útil no os interesa.

Sin embargo, para todos aquellos que quieran un MP5 con capacidad Android, una batería con gran autonomía y un hardware pensado para jugar a iteraciones sencillas, este Galaxy S Wi-Fi es una gran opción. No podemos olvidar que cuenta con GPS independiente de Wi-Fi, Bluetooth con el que podréis coger las llamadas a vuestro teléfono desde el player y un sinfín de añadidos que os harán olvidar vuestro vetusto MP3.
Samsung Galaxy S Wi-Fi 4.2 ya a la venta por 199€.
Más Información | Web oficial

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