19 abril 2017 Análisis, Aventura, PC, Xbox One

thimbleweedpark

Las aventuras gráficas han evolucionado mucho a lo largo de los años, mutando y cambiando, pero en general la tendencia ha sido la de adoptar un enfoque mucho más narrativo en detrimento de los puzzles. Thimbleweed Park retoma la esencia clásica y vuelve a convertir el puzzle y el acertijo en el centro del juego, transformándolos de nuevo en el eje narrativo.

En este sentido, Ron Gilbert ha sido fiel a sus orígenes e ideas con Thimbleweed Park, demostrando que todavía hay hueco para aventuras gráficas de este tipo. Estamos ante un juego con un sabor profundamente clásico, incluso demasiado en algunos aspectos, pero que sin duda funciona a la hora de ofrecer una experiencia amena y divertida. A continuación el análisis en profundidad de Thimbleweed Park.

thimbleweedpark1

Apartado técnico

Nos encontramos ante una aventura gráfica de aspecto sencillo, pero increíblemente descrita. Los escenarios rebosan detalle y evocan a los grandes clásicos del género. El resultado final de Thimbleweed Park a nivel visual es bastante sorprendente, sobre todo si lo comparamos con las primeras versiones que fueron mostradas al público.

Es inevitable percibir la inspiración en Maniac Mansion

Artísticamente, estamos ante un título muy variado que ofrece una disparidad de entornos bastantes notables y muy diferentes. Es inevitable no percibir la inspiración de algunos escenarios en Maniac Mansion, pero en general todos resultan únicos. El efecto píxel está presente, sobre todo en los distintos personajes donde resulta más acusado. En cualquier caso, el efecto no llega a ser especialmente crudo, más bien lo contrario, ofreciendo un resultado elegante, aunque no llega a ser crudo y ofrece un resultado elegante.

En este sentido, los distintos efectos visuales de Thimbleweed Park están muy bien realizados y demuestran que a pesar de la aparente sencillez de este título a nivel técnico pueden lograrse algunas “virguerías”. En definitiva, un apartado que quizá técnicamente sea discreto, pero que a nivel artístico y visual es sorprendente por su puesta al día del estilo retro.

thimbleweedpark

Jugabilidad

Thimbleweed Park es una aventura gráfica muy clásica, y en algunos aspectos quizá demasiado. Una vez más volvemos a encontrarnos con los cuadros textuales de acciones con las que debemos elegir aquellas que realiza el personaje. Todo un viaje al pasado de la aventura gráfica que demuestra que los pilares sobre los que se erigió este género son sólidos.

Ahora bien, Ron Gilbert se ha pasado un poco en su esfuerzo por hacer que Thimbleweed Park ofrezca una jugabilidad clásica en cuestiones que resultan irrelevantes. Un ejemplo de esto es obligar al jugador a tener que ejecutar la acción “abrir” en todas las puertas cerradas del juego. Si bien es cierto que nos acostumbramos rápido, también lo es que no había ninguna necesidad para ello.

Thimbleweed Park ofrece una jugabilidad clásica aunque se pasa un poco de frenada

Más allá de esta cuestión, nos encontramos ante una aventura gráfica en la que los puzzles son los verdaderos protagonistas. Todos ellos resultan lógicos, aunque sí es cierto que existen algunos que no son tan apropiados al hacer referencias a elementos externos al juego. Por ejemplo, hay un par de puzzles conversacionales que se resuelven con referencias a la cultura y acontecimientos de los años 80. ¿Qué ocurre si no has vivido esa época? pues que toca resolverlos por ensayo y error o mirar en internet. En definitiva, poco apropiado.

thimbleweedpark2

En líneas generales, la dificultad de Thimbleweed Park no es demasiado elevada aunque en ocasiones puede resultar un tanto rebuscada. Los escenarios no son demasiado grandes, pero sí podemos coger multitud de objetos que en ocasiones no tienen ninguna utilidad, lo que puede llegar a despistar al jugador. Además, para resolver algunos acertijos tendremos que usar de varios personajes a la vez, lo que también puede llegar a generar alguna situación de bloqueo. Todo ello unido a una estructura bastante abierta provoca que en ocasiones los despistes sean frecuentes, aunque también permita en otras, momentos de “iluminación” en el jugador.

Los puzzles son lógicos y están bien estructurados

Por último, existen dos modalidades de juego que ofrecen dificultades distintas. La “fácil” no es que ofrezca guías y ayudas; solamente algunos puzzles resultan más sencillos o se ha eliminado algún paso intermedio. La versión difícil por tanto ofrece la experiencia de juego completa, pero no añade trabas adicionales al jugador. Este modelo ya estaba presente en algunas aventuras clásicas como los Monkey Island, y ahora Ron Gilbert lo ha rescatado con Thimbleweed Park.

En lo que se refiere a la duración, Thimbleweed Park ofrece un buen puñado de horas de aventura gráfica clásica. Además, cuenta con varios finales que tienen lugar en función de cómo se realicen diversas cuestiones del juego, lo que siempre es un plus de cara a dar una segunda vuelta.

thimbleweedpark3

Apartado sonoro

La banda sonora de Thimbleweed Park está repleta de tonos que buscan evocar un viaje al pasado en el jugador. La selección de pistas musicales es muy buena y coherente con el estilo del juego, aunque no hay ningún tema que resulte especialmente pegadizo. Los efectos sonoros están en consonancia con todo lo anterior, aunque el toque retro es mucho más pronunciado. En cuanto a la selección de voces, también resulta acertada, dotando de personalidad a cada uno de los personajes de Thimbleweed Park.

Conclusión

Thimbleweed Park es una aventura gráfica excelente, divertida y que sin duda recupera la esencia de los orígenes del género volviendo a poner el foco de atención en el puzzle. Ahora bien, Ron Gilbert se ha centrado de forma excesiva en el homenaje y en sus particulares batallas personales lo que sin duda resta personalidad a esta entrega.

Hay escenarios que casi son una copia casi 1:1 de pantallas de Maniac Mansion o de Monkey Island. Las referencias están bien y un par de guiños nunca están de más, pero la sensación general es que Ron Gilbert se ha pasado de frenada con los homenajes. Eso sin ser un punto negativo resta fuerza a la originalidad de Thimbleweed Park, que podía haber sido un título con una entidad propia mucho mayor.

En cualquier caso, las virtudes de Thimbleweed Park son muchas y es una gran aventura gráfica que resulta ideal para aquellos que se han criado con este género o para aquellos que quieran adentrarse en él. Quizá no cuente una gran historia, pero el universo alocado y disparatado de Thimbleweed Park es adictivo y deja con ganas de más aventura clásica y buenos puzzles.

Thimbleweed Park está disponible desde el 30 de marzo de 2017 para PC (19,99 euros) y Xbox One (19,99 euros).

Equipo de Pruebas

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *