2 marzo 2017 Análisis, PC, PS4, RPG, Xbox One

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InXile Entertainment se aventuró en una complicada aventura para crear un “sucesor espiritual” del legendario Planescape: Torment. Un proyecto titánico al que muchos aficionados a los RPG no dudaron en sumarse, consiguiendo en su momento que este videojuego lograse batir el récord de financiación en Kickstarter al alcanzar la cifra de un poco más de cuatro millones de dólares. Un largo viaje que concluye para Torment: Tides of Numenera e inXile y en el que una vez más Brian Fargo y su estudio se ven envueltos en la polémica por las decisiones tomadas en este título.

Sin embargo, este es un tema que abordaremos más adelante ya que algunas de estas decisiones tienen implicaciones en los contenidos que finalmente nos han llegado a los usuarios de Torment: Tides of Numenera. Más allá de estas cuestiones, lo cierto es que estamos ante un RPG muy ambicioso en muchos aspectos y profundamente centrado en la narrativa que lo aleja de los estándares del género y lo sitúa en posiciones vanguardistas. Pero todos estos elementos y muchos otros los iremos desgranando a lo largo de este análisis de Torment: Tides of Numenera.

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Apartado técnico

Más allá de que en un RPG las cuestiones de índole visual resulten bastante secundarias, lo cierto es que Torment: Tides of Numenera ofrece un aspecto visual muy agradable y atractivo. Uno de los principales motivos para lograr este objetivo ha sido la utilización del motor gráfico de Pillars of Eternity, una versión ampliamente modificada de Unity. Los resultados son espectaculares e inXile ha creado entornos vivos y de gran belleza pese al extraño aspecto que en ocasiones puedan presentar los escenarios.

El juego hace gala de un diseño artístico alienígena y único

Todo esto se traduce en un entorno gráfico de 2D isométrico muy interesante. Hay que señalar que los personajes sí están modelados en 3D y a pesar de que su integración en este mundo 2D nos sigue resultando un tanto extraña, lo cierto es que el resultado está cada vez más conseguido. Precisamente los modelos de NPC están muy trabajados, especialmente los personajes que nos pueden acompañar en nuestra aventura, lo que hace que resulten vibrantes y llenos de vida. Una proeza que es complicado lograr en este tipo de entornos.

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Como podéis imaginar, no estamos ante un portento de eso que llaman el “músculo técnico” pero resulta impresionante ver la calidad y el nivel de detalle que puede ofrecer el motor gráfico utilizado. Torment: Tides of Numenera es un claro ejemplo de lo que puede conseguir esta forma casi “artesanal” de crear videojuegos y que poco o nada tienen que envidiar a otros entornos de otras producciones.

En lo que se refiere a los bugs y derivados, podemos afirmar que inXile ha hecho un gran trabajo y no parece que existan problemas de consideración. Un esfuerzo encomiable y que hace que la experiencia de juego se disfrute mucho más sin tener miedo a que algún fallo que esté fuera de nuestro control pueda comprometer la partida. Evidentemente, dada la magnitud de este título la aparición de bugs es siempre una posibilidad, pero parece que en esta ocasión los esfuerzos por poner a punto Torment: Tides of Numenera han dado sus frutos.

Jugabilidad

Como mencionábamos anteriormente, el pilar fundamental de Torment: Tides of Numenera es la narración y el dialogo. Estamos ante un juego muy extenso en el que los textos son los grandes protagonistas. El estudio de Brian Fargo ha realizado una tarea titánica para recrear el mundo y los mitos de Numenera para tejer una historia y un mundo que está íntimamente entrelazado. Sin ser muy exagerados, los primeros compases de Torment: Tides of Numenera nos pueden llevar horas de puro entretenimiento tan solo leyendo las descripciones de nuestro entorno y hablando con los NPC que nos rodean.

En este sentido, pocos RPG hemos podido disfrutar de este modo en el que la lectura es una vía más de entretenimiento y no únicamente algo que se interpone entre el jugador y su objetivo. Obviamente todo este texto no será del agrado de muchos jugadores, pero evidentemente este no es un juego para aquellos que únicamente piensen en combatir. De hecho, el combate en Torment: Tides of Numenera es algo secundario, casi un inconveniente que se interpone en nuestro camino.

El componente narrativo es muy fuerte, convirtiéndose en el eje del juego por encima del combate

Pese a que el combate no sea uno de los pilares del juego, inXile sí ha cuidado esta faceta para hacerla atractiva. El sistema se basa en turnos y porcentajes de éxito, similar a lo que pudimos ver en Wasteland 2 aunque más refinado. A pesar de ser por turnos, los combates se hacen ágiles y son entretenidos de resolver cuando por algún motivo la lucha armada se transforma en una vía para solucionar nuestros problemas.

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Y es que combatir es una de las múltiples formas de resolver los conflictos en Torment: Tides of Numenera. En determinadas ocasiones se nos invitará a resolver pruebas de atributos en función de nuestro intelecto, rapidez o fuerza. Esto supondrá un esfuerzo para nuestro avatar, que únicamente podrá invertir estos puntos de forma limitada hasta que pueda descansar. En caso de que fallemos estas pruebas podremos repetirlas, pero con un coste.

El éxito y el fracaso en Torment: Tides of Numenera son dos caras de la misma moneda y tanto uno como el otro abren y cierran puertas en este universo. Fracasar no significa perder, y eso es algo que tenemos que aprender a medida que avanzamos en el juego. De hecho, esta dualidad abre un sin fin de posibilidades para el jugador y también abre la puerta a múltiples partidas si lo que queremos es desentrañar todo lo que esconde Torment: Tides of Numenera en su interior.

A pesar de que esta premisa nos parece acertada, no estamos del todo convencidos en su ejecución. El agotamiento de nuestro personaje y la pérdida de puntos de atributo es un concepto interesante, sin embargo, invita a que el jugador no acepte su destino e intente obtener siempre un éxito en sus resultados. Esto se traduce en que nuestra tendencia será la de descansar para conseguir triunfar en las pruebas, cuando quizá hubiese sido más interesante no dejarnos repetir. En cualquier caso, esto es una apreciación completamente personal, y hemos de señalar que pese a todo, nos parece interesante la forma en que Torment: Tides of Numenera afronta esta toma de decisiones.

La trama de Torment: Tides of Numenera resulta interesante e invita al jugador a reflexionar sobre algunas cuestiones filosóficas y sobre la vida en general. Es una corriente que es bastante popular en los nuevos RPG de corte clásico y que resulta de agradecer, ya que aporta un concepto de madurez que muchos videojuegos identifican de forma errónea con violencia y sexo. Además, la ambientación de Torment: Tides of Numenera contribuye a ese objetivo al presentarnos un mundo tan distinto al nuestro y tan alienígena que resulta fresco y evocador al mismo tiempo.

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El fracaso en Torment: Tides of Numenera no es el final y únicamente es otra cara de la moneda

El desarrollo de las misiones es interesante, quizá algo tradicional en muchos aspectos, pero que gracias a poder resolverlas de distintas formas hace que este pilar de los RPG resulte más entretenido. De igual forma, el número de horas que puede ofrecer este título es abrumador, sobre todo si nos dejamos cautivar por su narrativa y nos empapamos de todo aquello que Torment: Tides of Numenera. Como mencionábamos anteriormente, es perfectamente posible pasar horas sin salir de los primeros escenarios y eso es algo que pocos juegos son capaces de ofrecer.

Torment: Tides of Numenera es un juego complejo y de muchos matices en el que nuestras decisiones importan, sean las que sean. Estamos ante un título en el que los conceptos morales quizá resulten difusos y que en muchos casos no se rige por nuestro sistema de valores. Al final, todo lo que hagamos tendrá un peso en los últimos compases del juego y quizá esto sea una de las mayores virtudes de este título.

En lo que se refiere a los puntos negativos, hay que señalar una vez más la actitud chapucera de inXile respecto a las traducciones. La traducción al español es mala y una vez más volvemos a tener una adaptación a nuestro idioma basada en el español denominado como “neutro” en lugar de una localización propia. Si podéis jugar en inglés, haceos un favor y hacedlo, ya que hay matices y otras cuestiones que se pierden por el camino.

La otra cuestión tiene que ver con los contenidos recortados del juego respecto a lo prometido en el Kickstarter. La compañía de Brian Fargo debe entender no se debe actuar de esta forma y que los compromisos están para cumplirse, o al menos si no se van a poder realizar comunicarlos lo antes posible. Es cierto que jugando a Torment: Tides of Numenera no hemos sentido la sensación de estar recortado, aunque sí deberían haber hecho un esfuerzo por no recortar zonas y los compañeros prometidos.

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Apartado sonoro

Torment: Tides of Numenera cuenta con una banda sonora discreta pero atractiva. Dada la naturaleza introspectiva de este título, en el que la lectura es fundamental, las melodías estridentes estaban fuera de lugar y por ello se ha optado por una selección de pistas musicales suaves, aunque con toques de misterio. Probablemente no sea la mejor banda sonora, pero tampoco resulta molesta. El juego también cuenta con doblaje en inglés, aunque no todo el juego lo está. No es que sea un añadido especialmente llamativo pero se deja querer cuando hacen acto de presencia.

Conclusiones

Torment: Tides of Numenera es un juego abrumador en muchos sentidos, y por fortuna, todos positivos. En ocasiones este título recuerda a un buen libro, de esos que consiguen atrapar al lector y hacen que quiera saber más y más. Estamos ante un título con mucho texto, pero a pesar de todo no se hace pesado. Es cierto que en ocasiones podemos vernos abrumados por la información, sobre todo al principio, pero poco a poco todo va teniendo sentido y encajando.

Uno de los aspectos más interesantes es la integración del fracaso en este título y no penalizar al jugador por ello. Fallar es otra forma de llegar a nuestro objetivo aunque no sea la que hubiésemos previsto o deseado. En este sentido, es conveniente evitar la tentación de volver a cargar y dejarse llevar por la corriente de Torment: Tides of Numenera hasta llegar a su desenlace. De forma paralela, el combate no es un pilar fundamental, pero cuando hay que recurrir a él funciona, lo cual es digno de elogio.

Artísticamente estamos ante un juego variado y muy atractivo, y la perspectiva isométrica le aporta el toque clásico que este título necesitaba y buscaba. Torment: Tides of Numenera era una apuesta arriesgada y podemos afirmar que ha salido bien a pesar de cargar con la pesada losa a sus espaldas de autodefinirse como el “sucesor espiritual” de Planescape: Torment. En cualquier caso, creo que podemos afirmar que estamos ante una de las propuestas más ambiciosas de los últimos años en lo que se refiere a los RPG y de un firme candidato a ser considerado como el mejor de 2017.

Torment: Tides of Numenera está disponible desde el 28 de febrero para PC (44,99), PS4 (44,95 euros) y Xbox One (47,94 euros)

Equipo de Pruebas

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