Ludoqia » Análisis » Análisis World of Warcraft: Mists of Pandaria

Análisis World of Warcraft: Mists of Pandaria

11 octubre 2012

Las nieblas que rodean Pandaria se han disipado, y World of Warcraft recibe su cuarta expansión en un momento crucial en la existencia de este veterano mmorpg. Precisamente ahora, en la que la situación de este título de Blizzard no es la más boyante y en el que un fuerte competidor ha salido a escena, World of Warcraft intenta dar un golpe sobre la mesa para afrontar una etapa crucial para su futuro.

Mists of Pandaria aporta algunas novedades a la fórmula mágica de este mmorpg, pero en esencia, es una muestra más de su continuismo. Blizzard se ha esmerado en crear una entretenida envoltura y al mismo tiempo, ofrecer actividad a los jugadores que han llegado a nivel máximo. Precisamente, esto último fue uno de los principales puntos flacos de la anterior expansión, que ahora se ha intentado subsanar. A continuación podéis encontrar el análisis en profundidad de World of Warcraf: Mists of Pandaria.

Apartado técnico

Como con cada expansión, Blizzard aumenta un poquito los requisitos mínimos de World of Warcraft, al mismo tiempo que mejora ciertos aspectos gráficos del juego. En este sentido, Mists of Pandaria es exactamente igual que el resto de expansiones, se han mejorado ciertos aspectos generales del juego y todo luce bastante bien. A pesar de estas mejoras, que nadie espere grandes cambios, porque no los encontrará.

Otra cosa distinta es el diseño artístico, que como de costumbre, es sencillamente sensacional. Puede que la estética oriental no sea de tu agrado, pero Blizzard ha trabajado duramente por crear un entorno coherente imbuido de esta estética y al mismo tiempo, integrarlo a la perfección en World of Warcraft.

Lo mismo ocurre con el diseño de los escenarios y las criaturas que los pueblan. Todos ellos están imbuidos de esa estética china, aprovechando leyendas y mitos para dar vida a criaturas mágicas y sorprendentes, sobre todo desde nuestro punto de vista occidental. Los nuevos modelos son muy buenos y las animaciones que los acompañan están a la altura de las expectativas.

En este sentido, cabe destacar el trabajo realizado con la nueva raza, los Pandaren, y la nueva clase, el monje. Este último incorpora muchas animaciones para sus ataques, algunas de ellas muy ambiciosas, que además de estar muy bien conseguidas, aportan frescura respecto al resto de opciones jugables.

En líneas generales, este apartado sigue la línea marcada por World of Warcraft hace ya casi ocho años. Cambios mínimos, requisitos técnicos muy bajos y un diseño artístico sobresaliente.

Jugabilidad

World of Warcraft: Mists of Pandaria mantiene la jugabilidad clásica prácticamente inalterada a la que nos tiene acostumbrados. El motor del juego en cuanto a la subida de nivel sigue siendo completar misiones, pero en esta ocasión, se ha optado por un modelo menos lineal que anteriores expansiones. Ahora, partimos de un núcleo de misiones, que tras completarlo, suele bifurcarse en dos o más nucelos.

De esta forma, el jugador puede decidir ir a un lugar u otro, otorgándole más libertad de movimientos. La parte negativa es que la carga narrativa e hilo argumental está más diluido, por lo que es más fácil perderse parte de la trama.

Por otro lado, y para tratar de garantizar un mayor peso a la trama, Mists of Pandaria incorpora muchas secuencias de video que narran los momentos clave del juego. De esta forma, el título gana bastante dramatismo, y el proceso de subida de nivel se hace más interesante. La única pega es que el frecuente uso de este recurso hace que pierda fuerza a la larga, pero aún así, son piezas visuales entretenidas de ver.

Otro de los cambios destacados que ha traído Mists of Pandaria es la enésima modificación del sistema de talentos de World of Warcraft. Ahora tenemos menos opciones, pero son más reactivas. Todos los talentos desbloquean algún tipo de habilidad que tendremos que usar de forma activa. Este cambio intenta aportar más variedad y libertad a la hora de construir nuestro personaje, pero personalmente no creo que haya conseguido ni lo uno ni lo otro.

Todo esto en cuanto a la construcción de nuestro personaje y su evolución hacia el nivel 90, el nuevo máximo de World of Warcraft, pero una vez llegados a dicho nivel, ¿qué opciones tenemos? Mists of Pandaria nos ofrece prácticamente lo mismo que el resto de expansiones: hacer heroicas, hacer pvp, subir reputaciones y finalmente, hacer mazmorras de banda.

En principio, no parece que se hayan producido muchos cambios, y realmente no se han hecho, pero Blizzard ha procurado que estemos lo más ocupados que sea posible. Las misiones diarias se han convertido en una necesidad a máximo nivel, ya que es la única forma de subir las reputaciones. Estas, ahora tienen un papel mucho más destacado, ya que permiten equipar a nuestro personaje con equipo épico de gran nivel y desbloquear interesantes recompensas.

Esto se traduce en una gran inversión de tiempo por parte del jugador. En este sentido, casi todas las actividades de Mists of Pandaria requieren tiempo y dedicación. Una manera un tanto artificial de alargar la vida del producto, pero efectiva.

En estrecha relación con lo anterior, tenemos los nuevos rangos de profesión, los cuales necesitan la misma dedicación y tiempo para poder desarrollarlos al máximo. Quizá la que más pida de todas ellas es cocina, que ha sido “re-inventada” incorporando especializaciones y una nueva herramienta más: las granjas.

Las granjas permiten obtener recursos para cocinar a cambio de invertir tiempo y oro. Es como una especie de minijuego en el que tenemos que cultivar nuestras hortalizas para obtener recursos con los que hacer comidas para nuestro personaje. El truco está en que estas cosechas solo se obtienen de un día para otro, por lo que toca ser previsor. Además, hay recompensas y facciones relacionadas con esto, con lo que tiene cierto interés para el jugador “hardcore” el verse inmiscuido en este minijuego.

Otra de las actividades que incorpora Mists of Pandaria para mantener a sus jugadores ocupados son las batallas de mascotas. Dichas batallas son básicamente luchas al estilo “Pokemon” en el que enfrentamos nuestras mini mascotas con otras del entorno u otros jugadores. No es que sea un añadido espectacular, pero es entretenido y relativamente adictivo.

Por otro lado, Mists of Pandaria incorpora una nueva posibilidad de afrontar las mazmorras, el modo desafío. La idea tras este modo es superar la mazmorra en un tiempo determinado, que si superamos, nos otorgará recompensas. El truco está en que este sistema limita el equipo de nuestros personajes hasta un límite, que nunca puede ser superado. Por tanto, nunca podremos ir sobre equipados a las mazmorras, sino que deberemos ser lo más hábiles que nos sea posible para poder superar este reto. Obtener la máxima calificación es realmente complicado y se necesitará tener un grupo muy compenetrado para logarlo.

Mists of Pandaria también incorpora dos nuevos campos de batalla para ampliar el abanico de opciones de PvP. Estos mapas son interesantes y algunas de las mecánicas incorporadas resultan bastante curiosas. Ademas, las temporadas de arena siguen estando previstas, por lo que los jugadores más dedicados al PvP siguen teniendo esta opción inalterada.

Pero Mists of Pandaria esconde muchos más secretos para los jugadores de nivel máximo, pero siempre con la idea de mantener ocupado al jugador. Descubrir estos secretos es parte de la magia de esta expansión, tarea que nos llevará bastante tiempo.

Sonido

Como era de imaginar, la banda sonora de Mists of Pandaria está llena de reminiscencias y toques orientales. Sin ir más lejos, la tonadilla clásica de World of Warcraft ha sido revisada y adaptada a esas mismas melodías. El resultado es francamente bueno, lo que ha dado lugar a una de las bandas sonoras más singulares de este veterano mmorpg.

En cuanto a sonidos del entorno y de las animaciones, están completamente a la altura de las expectativas. El único punto que puede chirriar un poco es que algunas de ellas tienen un deje cómico que no termina de encajar, pero que está bastante presente a lo largo de esta expansión.

El único punto negativo en este apartado se encuentra en el doblaje de las voces de Mists of Pandaria. Es de agradecer que se haya hecho el esfuerzo por ofrecer este título completamente localizado en nuestro idioma, pero algunas voces que se han usado resultan completamente ridículas, lo que le resta atractivo.

Conclusión

World of Warcraft: Mists of Pandaria es la continuación de un largo viaje. Resulta conocido y al mismo tiempo, extraño y lleno de encanto. Pandaria es un lugar mágico y realmente entretenido con un sinfín de actividades que realizar. Como producto es impecable y los jugadores de World of Warcraft estarán contentos de tener nuevas aventuras que vivir, aunque cada vez se hace más difícil la incorporación de nuevos jugadores a este título precisamente por su inmensidad. Quizá deberia ser más innovador, pero hasta el momento Blizzard ha demostrado que no necesita serlo para mantener el éxito de este título.

Puntación: 8,5

World of Warcraft: Mists of Pandaría está disponible desde el día 24 de septiembre de 2012 para PC y Mac (34,95 euros)

Tags: , , ,
Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Enlaces a esta entrada

  1. Bitacoras.com 11 octubre 2012