31 julio 2012 Curiosidades, Industria, Xbox, XBox 360

Controlar un mecha de estos que hace mucho eran protagonistas de mucho de los mangas y animes nipones ha sido el sueño de muchos jugones fan de los mismos.

Capcom quiso hacer este sueño realidad cuando lanzó en 2002 para XBox Steel Battalion. En el controlábamos un tanque bípedo fuertemente armado. Pero claro, Capcom quería hacer la experiencia todo lo real posible, por lo que fabricó un conjunto de mandos con hasta 40 botones que iba incluido en un bundle con el juego.

Esto hizo que el juego tuviera un precio desorbitado de 200€. Una tirada bastante limitada lo han convertido en una pieza de coleccionista. Aun con todo el juego vendió todas las unidades puestas a la venta por lo que Capcom tuvo que sacar otra edición aunque con ligeros cambios estéticos en el control.

Con un control de 40 botones, palancas, pedales e interruptores jugar al mismo no parece que fuera nada fácil. Al inicio de cada misión debíamos inicializar el mecha así como su sistema operativo siguiendo unas instrucciones en el periférico. Si lo hacíamos mal la misión podía acabar con nuestra muerte prematura y haciéndonos comenzar desde el principio.

En el juego podíamos elegir entre tres tipos de mechas: Ligeros, medios y pesados, cada uno con sus características propias y sus ventajas e inconvenientes. Conforme avanzábamos en el juego nuevas generaciones de mechas estaban disponibles, más completos y potentes.

El juego tuvo una crítica bastante buena de la industria pero debido a su limitada tirada los beneficios obtenidos por Capcom no fueron nada buenos.

En 2004 Capcom volvió a intentar acercarnos el control de grandes máquinas con Steel Battalion: Line of Contact, pero esta vez era completamente online, característica ausente en el anterior. Seguía haciendo uso del periférico construido para la ocasión.

Su última aparición ha sido recientemente con Steel Battalion: Heavy Armor, pero esta vez se ha prescindido del uso del antiguo control para intentar adaptarlo a Kinect, aunque seguiremos necesitando el uso del mando tradicional para algunas funciones.

El resultado es un juego muy complicado con una implementación de los gestos necesarios para controlar el tanque bastante deficiente y enrevesada que funciona cuando le da la gana. El uso además del controller para disparar o avanzar lo hace aun más difícil.

Kinect no es un producto para todo. Al menos no esta versión. Esperamos que la próxima generación sí pueda ser usada en juegos de este tipo. Mientras tanto, los experimentos Capcom (y demás) con gaseosa…

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  1. Bitacoras.com 31 julio 2012

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