24 Feb
Primeras Impresiones: De Burnout a Burnout Paradise
¿Para qué negarlo? Soy un seguidor incondicional de la saga Burnout casi tanto como lo soy de Resident Evil. Digo casi porque tanto el primer Burnout como el segundo no me gustaron prácticamente nada. Jugué poco, es cierto, pero ese estilo de juego no me terminaba de convencer. Pero cuando ya habÃa perdido las esperanzas en que algún juego de esta saga me llegase a encandilar, llegó a mis manos el Burnout 3: Takedown, y me ‘enamoró’ desde el primer momento. No sé si fue por su divertidÃsimo modo de choques, por su excelente música o por la increÃble sensación de velocidad unida a la adrenalina al hacer tu primer Takedown. Un juego genial en todos los sentidos que permanecerá en mi memoria durante mucho tiempo.
Nunca tuve una PS2, por lo que dependÃa de que a mis amigos les gustasen los juegos y que los comprasen, asà que tuve que esperar un buen tiempo hasta que pude probar el siguiente juego de la saga: Burnout Revenge. El juego estaba bien, pero no consiguió llegar tan profundo en mi corazoncito como lo habÃa hecho su predecesor, y una de las razones puede que fueran los interminables tiempos de carga, en los que daban ganas de cargarse la consola (¿Pilláis el juego de palabras malo? :P).
Pero ahora, puedo decir orgulloso que ya no soy virgen. Desde el jueves tengo un flamante Burnout Paradise listo para ser jugado hasta que prenda fuego el Dvd (Que con lo que valen hoy en dÃa los juegos no puede ser de otra manera). HabÃa leÃdo que el juego habÃa cambiado mucho en comparación con las versiones anteriores, y es cierto.
En primer lugar, la experiencia de juego ahora recuerda mucho a lo que en su dÃa vimos en Need for Speed: Most Wanted, aunque con una sensación de libertad infinitamente mayor, ya que desde el primer momento tienes una ciudad entera por la que correr, sin zonas cerradas ni ningún tipo de limitación. Se podrÃa decir que se trata de un GTA de la conducción.
Ésto a algunos les gustará, pero otros lo odiarán, ya que Paradise City (nombre inspirado en la canción del mismo nombre de Guns & Roses) es enorme y es muy fácil perderse, por lo que tardaremos una buena cantidad de horas en conocer los recovecos de la ciudad. El principal problema de ésto es que las carreras también son totalmente abiertas, por lo que deberemos buscar nosotros los atajos para llegar a la meta, ayudándonos, éso sÃ, de una brújula en la parte superior de la pantalla que nos dirá dónde se encuentra nuestro objetivo y la distancia al mismo.
En el apartado gráfico, el juego luce espectacular, notándose una gran evolución desde Revenge, y es una gozada ver cómo los coches se destrozan al chocar contra un muro o al dar unas vueltas de campana. Un apartado sobrádamente notable.
En cuanto a la banda sonora, no desmerece en absoluto el camino abierto por sus predecesores, ya que mezcla de una forma perfecta los géneros metal, punk y rock, haciendo que la experiencia de juego mejore notablemente (Si te gusta este tipo de música, claro).
El modo online es lo que menos me ha gustado, ya que parece un tanto descontrolado debido a que juntar a un número pequeño de jugadores en una ciudad tan enorme puede llegar a convertirse en un caos.
En definitiva, Burnout Paradise mantiene la esencia y la temática de los anteriores juegos, pero con una experiencia jugable totalmente diferente. Puede que fuera la novedad que necesitaba la serie para salir de la repetitividad en la que habÃa caÃdo. A mà me ha convencido.












Categoría/s:
Tags: 

