21 julio 2012 Conducción, Curiosidades

Crash Team Racing quiso apuntarse al carro del éxito impulsado por Shigeru Miyamoto cuando decidió montar a Mario y toda su plebe en karts.

Crash Bandicoot, el marsupial protagonista del título, nació de las excelentes mentes de una compañía que todos conocemos (y algunos adoramos) como es Naughty Dog. En Sony estaban como locos por tener lo que las demás ya tenían: una mascota.

En ND se pusieron manos a la obra y de ahí salió Crash y compañía. Sus interminables luchas con Neo Cortex dieron para una trilogía, como suele suceder con todos los proyectos de ND. A partir de ahí la saga pasó a otras manos y nunca llegó a alcanzar los mismos niveles de calidad.

En 1999 salió a la venta Crash Team Racing un estupendo juego de karts con los personajes que ya habíamos disfrutado dentro de la saga con Crash, Neo Cortex, Coco y hasta 8 personajes donde elegir. Y una particularidad que hoy día aun echamos de menos: las voces estaban dobladas a nuestro idioma.

Pero CTR tenía un sistema un poco diferente de los torneos de MK. En vez de elegir las copas desde el menú nos encontrábamos dentro de un “mundo” muy crash que podíamos recorrer con nuestros karts. En él se encontraban las diferentes localizaciones en las que solo podíamos entrar si teníamos los ítems necesarios (nada de poder jugar en lugares muy avanzados desde el principio). Cada una de estas localizaciones tenía un jefe final al que había que derrotar en una carrera para poder avanzar al siguiente.

Todas estas características hacían de éste un juego bastante diferente y divertido y aunque la propuesta era muy idéntica a Mario Kart, conseguía seguir siendo original y fresco.

Como en MK los ítems eran los ya usados dentro de la saga principal, como cajas de madera, de TNT, manzanas y bombas además de la máscara que nos hacía invencible durante un tiempo.

Las carreras eran alocadas y muy vertiginosas. Aunque el modo de un jugador era divertido, como suele suceder en este tipo de juegos la diversión se multiplica exponencialmente acompañado. Y en este caso podían ser hasta 4 amigos los que luchar por llevarse la copa.

Ni que decir tiene que este modo era el rey de los torneos con los colegas y el que ha hecho que el juego siga en nuestras retinas casi 15 años después de su salida.

Después de este le siguieron varias continuaciones que no consiguieron llegar a las cotas de calidad de la primera parte. En este caso sí que se puede decir que segundas partes nunca fueron buenas.

Si nunca pudiste jugar al título puedes hacerlo comprándolo en PSN. Verás que sigue ofreciendo calidad por los cuatro costados. Como diría Coco: ¡ahí te va!

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  1. Bitacoras.com 21 julio 2012

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