22 diciembre 2016

Call of Duty incluye en su fórmula anual una buena cantidad de contenido para los jugadores. El multijugador competitivo es el bastión sobre el que se construye su popularidad, el modo zombi es el pilar hermano que nos quita numerosas horas de vida y la campaña puede pasar desapercibida, pero en el caso de Infinite Warfare, el último Call of Duty disponible, hablamos de un contenido que debe jugarse obligatoriamente.

La campaña de Infinite Warfare nos lleva a un viaje futurista donde podremos manejar naves en intrépidas secuencias de acción, visitaremos planetas, entornos de gravedad cero y tendremos una cantidad inmensa de tiroteos en el terreno. La variedad jugable está totalmente asegurada con un atractivo diseño del entorno y con situaciones de fuego que rompen con la reiteración. La trama destaca. Se ofrece un enfoque de Blockbuster, pero con un desarrollo profundo de los personajes y sus consecuencias. Estamos, posiblemente, ante la mejor campaña producida en un Call of Duty hasta la fecha.

Call of Duty®: Infinite Warfare_20161126121657

El multijugador se ha cimentado en el sistema de prestigios y subidas de nivel de Black Ops III, pero con un diseño más abierto en los mapas y con un uso más liviano de los movimientos que aumentan la verticalidad de la acción. La mezcla se adorna con un modo zombi ambientado en los años 80 con referencias a esa época y mucha diversión. Un modo con numerosos secretos, ampliación progresiva del entorno y que funciona con el ya clásico sistema de hordas.

Infinite Warfare incluye una campaña extensa, profunda y rica en variedad jugable. Sumad un multijugador competente y un modo zombi que es la palabra vicio en persona y eso es Infinite Warfare al completo. Ya a la venta en PS4, Xbox One y PC.

También te puede interesar