21 agosto 2013


La alianza entre Ubisoft y Tom Clancy ha producido videojuegos intensos, diferentes y estandartes en sus respectivos géneros. Rainbox Six, Ghost Recon, el próximo The Division o Splinter Cell son licencias de peso en la industria. Splinter Cell debutó con su primer juego en la pasada generación con un gameplay que apostaba por el sigilo, la infiltración y la capacidad de Sam Fisher, su protagonista, de fundirse con el entorno.

Splinter Cell: Blacklist supone la vuelta del héroe recuperando esas raíces clásicas, la infiltración y una estrategia basada en la posición de los enemigos y los juegos de luces y sombras de los entornos. Un solo hombre no puede enfrentarse de forma directa con un ejército, pero puede reducir sus efectivos haciendo uso de diferentes gadgets y mimetizándose con los elementos en su paso por los diferentes escenarios.

Blacklist ofrece un diseño jugable complejo, tan elaborado que permite resolver los diferentes niveles sin necesidad de ceñirse a un guion predefinido. La situación es maleable con el jugador, con sus necesidades y su forma de jugar. Cada nivel podrá terminarse de tantas formas diferentes que una segunda partida a Blacklist será totalmente opuesta a la primera. El juego despliega opciones y vosotros decidís qué camino seguir. El modo cooperativo es un añadido de quilates, misiones alternativas a la trama principal que alargan la vida útil del producto y que podrán terminarse con ayuda de un amigo o en solitario al cooperar con un segundo jugador controlado por una I.A.

Splinter-Cell-Blacklist

Técnicamente estamos ante uno de los títulos punteros de la temporada. A destacar los efectos de luz (volumétricos, elevada cantidad a tiempo real y bien definidos), las recreaciones faciales (personajes dotados de alma) y las animaciones de Sam Fisher (actúa respondiendo de forma orgánica al entorno). La jugabilidad se ha reforzado con la inclusión de una I.A más dinámica (los enemigos trabajarán en equipo para detectarnos y responderán en función de nuestras acciones) y los perros. Unos enemigos rápidos y que rastrearán los mapas en nuestra búsqueda de forma implacable. Sumad estos dos elementos al sigilo clásico de los primeros Splinter Cell y tenemos como resultado un juego obligatorio para todo jugador.

Splinter Cell: Blacklist a la venta el 22 de agosto y disponible en PC, Xbox 360, PS3 y Wii U.

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